#livingwithGLP1 #DiabetesDespuesDeLos65 #GLP1Seniors #AbuelaConDiabetes #SaludTerceraEdad

Fecha: 03/22/2026

Introducción

Este es mi primer mes con Mounjaro, después de haber usado Ozempic durante meses. Aunque mis números estaban bien, yo no. Las náuseas, la pesadez y el estreñimiento me estaban robando calidad de vida. Mi doctora me habló de Mounjaro como una alternativa más suave, y decidí intentarlo.

A mis 67 años, ya no estoy para sufrir por un medicamento. Quiero sentirme bien, moverme con calma, cuidar a mi nietecita y vivir mis días con ligereza. Aquí cuento lo que nadie te dice sobre este primer mes.

Cambiando de Ozempic a Mounjaro

Mounjaro (tirzepatida) es un medicamento inyectable para diabetes tipo 2 que ayuda a controlar el azúcar en sangre y reduce el apetito. Llegué a él buscando alivio: menos náuseas, menos estreñimiento, menos lucha diaria.

No sabía qué esperar, pero sí sabía que quería un tratamiento que me acompañara, no que me castigara.

Una transición más suave… pero igual de extraña

La primera semana

Fue rara. Los síntomas eran más leves que con Ozempic, no tuve estreñimiento, pero mi apetito cambió por completo. Me inyecto los domingos, y desde ese día pierdo el deseo de comer comida fuerte. Cocinar se me hace difícil y mis platos no me quedan como antes. Mi esposo fue un daño colateral de mis experimentos involuntarios.

A partir del martes

Los síntomas aumentaron un poco:

  • náusea suave
  • sensibilidad a olores
  • cansancio
  • cero deseo de comidas pesadas

Nada grave, pero sí lo suficiente para reorganizar mis días. Mi cuerpo pedía cosas simples, frías, crujientes, frescas.

Lo que mi cuerpo pedía: suavidad, frescura y proteína

Preparé bandejitas tipo “Balanced Breaks”, pero caseras:

  • semillas medidas
  • frutos secos sin azúcar
  • freeze dried fruit
  • crackers saludables
  • trocitos de queso
  • huevo hervido

Todo pesado, listo para agarrar y seguir. Estas bandejitas me dieron estructura y me salvaron la semana.

Mi meta de proteína: 106 gramos diarios

La proteína ha sido mi ancla. Me ayuda a contrarrestar el efecto del Mounjaro, sobre todo en las mañanas cuando el apetito desaparece.

Mis recursos prácticos:

  • batidos proteicos de 30 g (Premier sabor café, mis favoritos)
  • pan de masa madre con queso o aceite y ajo
  • tomate fresco para darle vida a los días sin ganas

No fue perfecto, pero fue suficiente para sostenerme.

Almuerzos ligeros que me funcionaron

  • huevos hervidos
  • galletas de arroz con mantequilla de maní
  • barritas de queso
  • mi ensalada de huevo proteica (mi salvavidas del mes)

Mis cenas antes de las 6 de la tarde

Con Ozempic aprendí que cenar tarde me causaba pesadez, acidez y palpitaciones. Así que este mes decidí no comer nada pesado después de las 6.

Cenas suaves, tibias o frescas. Si siento hambre antes de dormir:

  • gelatina sin azúcar
  • yogurt Activia zero azúcar (además ayuda con el estreñimiento)

Mi movimiento: pasos amables y sostenibles

Tengo artritis y neuropatía periférica, así que entendí que la meta de pasos no es una carrera. Me propuse caminar 4,000 pasos diarios, divididos en bloques pequeños, sobre superficies suaves y con buen calzado.

No siempre llegué, pero me moví todos los días. Cuando el clima no ayudó, caminé en mi caminadora mientras cuidaba a mi nietecita. Eso fue suficiente para sentirme más ligera y más presente.

Receta: Ensalada de huevo sencilla y proteica

Ingredientes

  • 2 huevos hervidos
  • 2 cdas cottage cheese o queso proteico
  • 1 tallo de apio picado
  • cebollino picado
  • sal y pimienta
  • 1 cdta aceite de oliva
  • opcional: limón, vinagre o mostaza suave

Preparación

  1. Picar los huevos.
  2. Batir el cottage cheese con aceite, vinagre y mostaza para hacerlo cremoso.
  3. Mezclar con el huevo.
  4. Añadir apio y cebollino.
  5. Sazonar al gusto.
  6. Servir con lechuga o galletas saludables (Wasa recomendadas).

Para quien esté pasando por lo mismo

Si estás en tus 60s o 70s y estás empezando con Mounjaro, quiero decirte algo desde mi experiencia:

No te compares. No te apures. No te castigues.

Este primer mes no me dio una gran bajada de peso, pero me dio algo más importante:

  • estabilidad
  • organización
  • paciencia
  • un cuerpo que empieza a encontrar un ritmo nuevo

No es una carrera. Es un proceso. Y si yo pude sostenerme entre bandejitas, caminatas suaves y días sin energía, tú también puedes.

Aquí sigo, aprendiendo. El próximo mes volveré a contar mi camino.

Nota médica

Este contenido refleja mi experiencia personal y no sustituye el consejo de un profesional de la salud.

.

2 respuestas a «💉Mi primer mes con Mounjaro: lo que nadie te cuenta a los 67 años»

  1. […] Si quieres la receta mira aquí […]

  2. […] el uso de Mounjaro dejé de sentir el apetito de siempre. Sin darme cuenta, empecé a saltarme comidas.Pasaban horas […]

Deja un comentario

Trending

Descubre más desde Sol de Coco

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo