¿Cuál es el mejor plato local que has probado viajando?

La col roja al estilo alemán: Rotkohl

Un recuerdo de Alemania

Uno de los platos que más me impresionó al viajar por Alemania específicamente por la región de Turingia, fué la Roulade con bolas de papa y col roja, que además de ser deliciosa, tenía una combinación de sabores que resultó inolvidable:.

La Roulade es un rollo de carne cocinado lentamente, a menudo relleno de mostaza, cebolla, tocino y pepinillos. Junto al puré cremoso y la col roja agridulce, cada bocado tenía el equilibrio perfecto: intensidad, suavidad y frescura.

Las bolas de papa (Kartoffelklösse) es una excelente guarnición tradicional alemana, cuya receta algún día compartiré.

Ese plato me hizo descubrir que la cocina alemana puede ser cálida, profunda y sorprendente. Y, sobre todo, que una guarnición tan sencilla como la col roja puede convertirse en la protagonista de la mesa.

La col roja o col lombarda

Hay ingredientes que transforman una comida con muy poco, y la col roja o lombarda es uno de ellos. Recibe ese nombre dado su origen de esa zona de Italia, pero no significa necesariamente que toda col lombarda proceda de Lombardía ni que su origen botánico esté limitado a esa región. Es, más bien, un nombre tradicional que quedó incorporado al español. La RAE documenta el uso de lombarda con el sentido de “variedad de col, parecida al repollo, de color morado”.

También se le conoce como:

  • Col roja
  • Col morada
  • Repollo morado
  • Berza morada

Su característico color violeta se debe a las antocianinas, pigmentos vegetales que pueden verse más rojos o más azulados según la acidez del medio y da vida a ensaladas, guarniciones y platos calientes, mientras que su textura puede ser crujiente o suave, según cómo la preparemos.

Además de ser versátil, la col roja aporta fibra, vitamina C, vitamina K y compuestos antioxidantes naturales. La fibra contribuye a la salud digestiva y sirve de alimento para bacterias beneficiosas de la microbiota intestinal; la vitamina K participa en funciones como la coagulación sanguínea y el mantenimiento de los huesos.

Ideas para comerla

Coleslaw con col roja, col verde, zanahoria, cebolla morada y un aliño ligero.

La col roja no tiene por qué quedarse olvidada en el cajón de las verduras. Se puede disfrutar de muchas maneras:

  • Cruda, cortada muy fina en ensaladas con zanahoria, manzana, nueces, limón y aceite de oliva.
  • Salteada, con ajo, cebolla y un toque de salsa de soja o vinagre balsámico.
  • En tacos, bowls o hamburguesas, para aportar frescura, color y una textura crujiente.
  • Encurtida, con vinagre, agua, sal y especias; queda excelente en sándwiches, arepas o platos de arroz.
  • Cocinada lentamente, como guarnición de carnes, papas o legumbres.

Un tip sencillo: al añadir limón o vinagre, su tono morado se vuelve aún más vivo y su sabor gana un punto fresco y equilibrado.

Receta alemana: Rotkohl

En Alemania, la col roja se conoce como Rotkohl y es una guarnición tradicional de sabor dulce, ácido y especiado. Se prepara con col roja cortada fina, manzana, cebolla, vinagre, un toque de azúcar y especias como clavo y laurel. Algunas versiones también incluyen bayas de enebro, mermelada de grosella o vino tinto.

Ingredientes

  • 1 col roja pequeña o media col grande
  • 1 cebolla
  • 1 manzana ácida
  • 2 cucharadas de mantequilla o aceite
  • 2 a 3 cucharadas de vinagre de manzana o de vino tinto
  • 1 cucharadita de azúcar
  • ½ taza de agua o caldo de verduras
  • 1 hoja de laurel
  • 3 clavos de olor
  • Sal y pimienta al gusto

Preparación

  1. Corta la col roja en tiras finas, pica la cebolla y corta la manzana en cubitos.
  2. Sofríe la cebolla en la mantequilla o el aceite hasta que esté suave.
  3. Añade la manzana y la col roja; mezcla durante unos minutos.
  4. Incorpora el vinagre, el azúcar, el agua o caldo, el laurel, los clavos, sal y pimienta.
  5. Tapa y cocina a fuego bajo entre 60 y 90 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la col esté tierna y jugosa.
  6. Prueba y ajusta el equilibrio a tu gusto: un poco más de vinagre para acidez, o una pizca extra de azúcar para dulzor.

El Rotkohl queda delicioso con asados, cerdo, pato, salchichas, puré de papa o albóndigas de papa. Su sabor agridulce es justo lo que hacía tan especial aquel plato de Roulade que probé en Alemania. Las recetas tradicionales suelen cocinar la col lentamente con manzana, cebolla, vinagre y clavo hasta que esté suave.

Una opción para probarla sin tener que trabajar tanto es comprarla en conserva y para mí la mejor es la que vende Aldi’s de la marca Deutsche Küche.

¿Cómo te gusta más la col roja: fresca y crujiente, encurtida o cocinada al estilo alemán?

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