Enumera 5 cosas cotidianas que te hagan feliz.
🌿 Las pequeñas cosas que me hacen feliz
Con los años he descubierto que mi felicidad está hecha de detalles simples, de esos que no llaman la atención pero sostienen el alma. No necesito lujos ni extravagancias. Me basta lo cotidiano, lo que me acompaña cada día y me recuerda que estoy viva, bendecida y en paz.
Me hace feliz mi cafecito de la mañana, ese momentito en que el mundo se calma y yo veo las noticias mientras despierto despacio.
Me hace feliz mi familia, y sobre todo mis nietos, que llegan temprano y llenan la casa de risas, movimiento y vida.
Me hace feliz vivir rodeada de naturaleza, en un lugar hermoso y tranquilo donde puedo respirar profundo y sentir que pertenezco.
Me hace feliz una ducha caliente que alivia mis dolores y mi cansancio, y luego sentarme frente al televisor envuelta en mi colchita, terminando el día con la conciencia tranquila.
Me hace feliz salir de shopping sin prisa, mirar vitrinas, escoger cualquier bobería que me haga sonreír. No soy de gustos caros; disfruto lo sencillo, lo que no pesa.
Y también me hace feliz trabajar en mi jardín, sembrar flores con la ilusión de verlo florecido para mi cumpleaños. Aunque la edad y la salud ya se resienten, voy pasito a pasito, un día a la vez, cuidando la tierra como quien cuida su propio ánimo.
Y sobre todo, me hace feliz estar viva y agradecida, bendecida de vivir en este país que me ha dado estabilidad, oportunidades y un hogar.
La vida está llena de pequeños regalos. Yo los recibo con calma, con gratitud y con la certeza de que en lo simple también se esconde la dicha.
Y así voy viviendo, recogiendo mis pequeñas cosas, esas que parecen mínimas pero que sostienen mis días. Como dice Serrat, uno siempre vuelve a los sitios donde amó la vida… y yo vuelvo a mi cafecito, a mis nietos, a mi jardín, a mi ducha caliente, a mis boberías de shopping, a mi naturaleza tranquila.
Ahí es donde yo he amado la vida.
Ahí es donde la sigo amando.
Porque al final, son esas pequeñas cosas las que se quedan, las que regresan, las que me recuerdan quién soy y cuánto tengo que agradecer.







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